No estoy de humor
no tengo ganas
ya no me llevas
a las sevillanas.

Ya no eres tú
te siento muy lejos
ya no deseas
mear mi conejo.

Y sabes que yo
te tengo presente
descanse en paz
Enrique Morente.

A veces me paso
tres pueblos contigo
y luego deseo
comerme un boñigo.

Soy impulsiva
celosa y macarra
a menudo me siento
pura chatarra.

No sé si te sirven
estos versos chorra
pero puedo pillarte
una radio en Andorra.

He sido dura
irracional y molesta
y no hacía falta
ser tan honesta.

Y no menosprecio
ni de lejos tu esfuerzo
me gustaría
invitarte a un almuerzo.

Un día te veré
y te daré tal abrazo
que sin quererlo
te pondrás palotazo.

Luego querrás
llevarme a la cama
y amoroso enlefar
mi blanco pijama.

Pase lo que pase
en tu vida sureña
aquí te esperará
mi ingle brasileña.

Es una disculpa patética
sintética, esquelética
y sé que no está
escrita en helvética.

Pero igualmente
desde aquí te deseo
claridad, buenrollismo y dicha
y un buen lametón en la picha.

Después de esta mierda
con olor a arrepentimiento
voy a sobarme
un ratillo el pimiento.

Una vez más
te pido perdón
si vienes a verme
tráete un condón.

O cuatro docenas
que sepan a cocos
pues vamos a echar
mil polvos barrocos.

Me gustas, te quiero
y aunque sea una idiota
tu pene es mi tierra
yo soy muy patriota.

Ahora me voy
no quiero cansarte
pero no pararé
hasta embadurnarte.

Para ir terminando,
mi querido G**a,
quiero cantarte
una copla dulzona:

"Una mancha hay en la sábana
caldito de tu cuerpo
Una mancha hay en la sábana
caldito de tu cuerpo
tú tienes el mismo agua
que me corre por dentro".

(kkkkkkkkkkkkkk)